El éxito del programa de trasplante pulmonar del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, que le ha permitido convertirse durante 2024 en el primer hospital de España y segundo del mundo que más injertos de este órgano llevó a cabo, se debe fundamentalmente a la generosidad de los donantes (que en Córdoba concretamente es de las más altas del mundo). Aunque, además, en este dato histórico, juega a su vez un papel muy importante el equipo de profesionales, tan implicado, que se dedica a los trasplantes en el hospital cordobés. Cabe recordar que el hospital Reina Sofía, que realizó el primer trasplante de pulmón en 1993, es el único centro autorizado en Andalucía para realizar injertos pulmonares en la edad adulta y pediátrica y uno de los cuatro centros referentes de España para este tipo de intervención.
Uno de los pilares humanos de estos positivos resultados en trasplante de pulmón del Reina Sofía es el doctor José Manuel Vaquero Barrios, actual jefe de Servicio de Neumología y responsable clínico del programa de trasplante pulmonar, programa en el que participan profesionales de muy diferentes especialidades, sobre todo Neumología y Cirugía Torácica, pero también Anestesia, UCI, Rehabilitación, Inmunología, Microbiología, Medicina Nuclear, Anatomía Patológica, Análisis Clínicos, Hematología, Enfermedades Infecciosas, Medicina Preventiva, Neurofisiología Clínica o Pediatría, destaca este doctor.
José Manuel Vaquero, jefe de Neumología del hospital Reina Sofía de Córdoba. / Víctor Castro
Una larga trayectoria
José Manuel Vaquero nació en Córdoba en 1969. Estudió Medicina en la Universidad de Córdoba e hizo la especialidad de Neumología en el Reina Sofía. Salvo dos años que estuvo ejerciendo en el Hospital Infanta Margarita de Cabra, en el año 2000 regresó al Reina Sofía. En el hospital cordobés ha sido jefe de sección de las áreas de trasplante pulmonar, hipertensión pulmonar y fibrosis quística y de hospitalización desde marzo de 2018 hasta abril de 2024, fecha a partir de la cual asumió la jefatura del Servicio de Neumología.
Vaquero es también integrante de varias sociedades científicas y fue miembro del comité clínico y redactor del protocolo local de actuación clínica del Reina Sofía contra el coronavirus, durante la pandemia.
De su labor en el Reina Sofía, lo que más le gusta, es poder formar parte de un equipo multidisciplinar integrado, “en el que interactuamos con multitud de profesionales para conseguir los mejores resultados posibles en salud para los pacientes trasplantados de pulmón”.
Su reto constante consiste en enfrentarse a situaciones límite; la interacción con pacientes y familiares, que ponen sus vidas y esperanzas en este equipo de trasplantes
Su reto constante consiste en enfrentarse a situaciones límite; la interacción con pacientes y familiares, que ponen sus vidas y esperanzas en este equipo de trasplantes; la necesidad de una mejora profesional continua y, al mismo tiempo, mantener un difícil equilibrio mental entre la empatía, la profesionalidad y la fuerza psicológica para afrontar adversidades. Para que este equipo consiga todo esto, entiende que se necesita una amplia formación profesional y técnica, así como habilidades psicosociales específicas, difíciles de cuantificar.
Acerca del crecimiento que ha experimentado el programa de trasplantes de pulmón en Córdoba y, por ende en Andalucía, sobre todo en los tres últimos años, el jefe de Neumología del Reina Sofía explica que en 2019 “estudiamos las debilidades del programa en aspectos externos (la derivación de candidatos a trasplante desde otros hospitales andaluces) e internos de nuestro propio hospital y equipo de trasplante, diseñando un plan para poder dar respuesta a las necesidades de trasplante en la población andaluza”. En este plan de mejora, precisa, están implicados todos los profesionales del equipo de trasplante pulmonar, así como los cargos directivos del hospital Reina Sofía, la Coordinación Autonómica de Trasplantes y la Dirección Asistencial del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
José Manuel Vaquero, jefe de Neumología del hospital Reina Sofía de Córdoba. / Víctor Castro
La pandemia retrasó la implantación de estos propósitos, pero cuando se pudo trabajar a fondo en este plan de mejora los resultados fueron mejorando, subiendo de 54 trasplantes de pulmón en 2022 a 80, en 2023, y 131 en 2024.
Mejoras en el programa
Dichas mejoras, han sido posibles, gracias, por un lado, a la recuperación de en torno a un 70% de pulmones para trasplante, gracias a la perfusión ex vivo (que solo realiza en cuatro centros de España, entre ellos en el Reina Sofía), y, por otro, está la preservación a solo 10 grados de los pulmones, que permite conservar en el centro cordobés dos donaciones a la vez secuenciales, lo que posibilita alargar el tiempo de isquemia del órgano.
José Manuel Vaquero desconoce, por el momento, si el balance anual de injertos pulmonares en Andalucía, podrá seguir incrementándose en los próximos años, aunque espera que sí, ya que, actualmente, la única opción de trasplante pulmonar es por la vía de la donación, pues las investigaciones en busca de un pulmón artificial están aún en fases muy iniciales.
“La cifra de injertos viene definida por el número de donantes generados; los pacientes que haya en lista de espera y las capacidades asistenciales de los centros trasplantadores. Por eso, tenemos que seguir trabajando en estos tres frentes para dar respuesta a la demanda existente de trasplante pulmonar en la población andaluza y hacerlo en el menor tiempo posible”, sostiene. Además, incide en que otro factor que condiciona el éxito de los injertos es el estado nutricional y la forma física previa al trasplante de la persona receptora, que cuando es más favorable permite reducir las complicaciones posteriores al injerto y mejorar la supervivencia.
De forma general, “el tiempo de espera que aguardan los pacientes que necesitan un trasplante pulmonar en España y en Andalucía está en unos tres meses, aunque varía según el grupo sanguíneo, talla y otros condicionantes médicos especiales de la persona receptora”, concluye.